Teniendo a tu disposición un corazón tan grande, ¿en verdad tenías que rasguñar la misma herida que recién había cicatrizado? ¿No sabías que era justo el lugar donde más iba a doler? Dejé que acariciaras cada pedacito de corazón recién reconstruido y confíe en que realmente estarías ahí como prometiste. Hoy desde el suelo, con las alas rotas (otra vez) te grito hasta donde estás que éste bendito corazón presumirá con mucho orgullo la herida que le regalaste.
2 comentarios:
"me gusta que suene poético, subido de intensidad" me gusto mucho amiga!!
Te robaste mis palabras, gracias por el comentario, la michelada y tu tiempo amigo. Un abrazo!
P.D. Tertulia pronto no?
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